martes, 15 de junio de 2010

Crisis de los misiles en Cuba
Julia Ojeda
Ana San Vicente


Crisis de los misiles de Cuba, fue una importante confrontación de la Guerra fría entre Estados Unidos y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) por las instalaciones de misiles proporcionadas por los soviéticos a Cuba. En mayo de 1960 el primer ministro soviético Nikita S. Jruschov prometió que la Unión Soviética defendería el recién creado gobierno revolucionario de Fidel Castro y en seguida inició proyectos para suministrar a Cuba misiles balísticos de medio e intermedio alcance, los cuales situaban al este de Estados Unidos dentro del alcance de un ataque de misiles cubanos. Jruschov creyó que este país no adoptaría ninguna acción. Hacia el verano de 1962, Estados Unidos supo que la Unión Soviética había comenzado los envíos de misiles; aviones espía que sobrevolaron Cuba habían fotografiado los trabajos de construcción dirigidos por los soviéticos hacia el 29 de agosto y el primer misil balístico fue descubierto el 14 de octubre.
Después de una semana de consultas secretas con sus asesores, durante las que se barajaron las opciones de invasión, ataques aéreos, bloqueo y diplomacia, el 22 de octubre el presidente estadounidense John Fitzgerald Kennedy anunció su intención de realizar el bloqueo naval de Cuba para evitar la llegada de más misiles. Kennedy requirió que la Unión Soviética desmantelara y se llevara las armas, declarando que las fuerzas navales estadounidenses interceptarían e inspeccionarían los barcos con rumbo a Cuba para determinar si llevaban misiles. Estados Unidos fue apoyado por otros miembros de la Organización de Estados Americanos.

Las naves soviéticas con rumbo hacia Cuba regresaron para evitar la zona controlada, mientras que el diálogo entre Jruschov y Kennedy se abrió a través de canales diplomáticos. Tras varios días de negociación, durante los cuales muchos temieron la posibilidad de una guerra nuclear, Jruschov acordó, el 28 de octubre, desmantelar el emplazamiento de los misiles y llevar las armas de nuevo a la Unión Soviética, ofreciendo a Estados Unidos realizar la inspección del emplazamiento como garantía para que no invadiera Cuba. Kennedy proporcionó las garantías, levantó el bloqueo y también prometió en secreto retirar los misiles estadounidenses recientemente situados en el territorio de su socio en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Turquía. Cuba se negó a permitir la prometida inspección, pero el reconocimiento aéreo estadounidense reveló que las bases se estaban desmontando; la actitud de rechazo de Castro por la retirada soviética fue infructuosa. La aparente capitulación de la Unión Soviética en la suspensión del proyecto fue fundamental para la destitución de Jruschov en 1964.

Bibliografía: Enciclopedia Encarta

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